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viernes, 19 de noviembre de 2010

El maratónico Grito de la Revolución

¿Se acuerdan de ese alcalde exageradamente patriótico que dio un chingo de "vivas" a los personajes involucrados en la Independencia de México? Pos qué creen, volvió a las andadas, ahora resulta que con motivo del Centenario de la Revolución Social, llevó a cabo una segunda noche mexicana y dio un segundo grito en honor a la revolufia de 1910. Gracias a sus consultas bibliográficas tremendamente a la ligera, tuvo una lista igual o peor de larga que el 15 de septiembre pasado. ¿El resultado? Un grito que fue de la siguiente manera:
¡Compatriotas y compatriotos! (sic)
¡Celebremos juntos este aniversario de la Revolución de 1910!
¡VIVA MÉXICO!
¡VIVA MÉXICO!
¡VIVA LA LIBERTAD, LAS CONQUISTAS LABORALES Y LA AMISTAD! (?)
¡Y vivan nuestros héroes & villanos! (¡SUPERECONTRASIC!)
¡Francisco I. Madero!
¡Emiliano Zapata!
¡Lázaro Cárdenas!
¡Manuel Ávila Camacho!
¡Porfirio Díaz! (sic)
¡Francisco Vázquez Gómez!
¡Ramón Corral!
¡Aquiles Serdán!
¡Alfonso Luis Herrera!
¡Gregorio Torres Quintero!
¡Francisco Villa!
¡Pascual Orozco!
¡Francisco León de la Barra!
¡Domingo Anaya!
¡José María Pino Suárez!
¡José Guadalupe Posada!
¡Victoriano Huerta! (sic)
¡José Juan Tablada!
¡Esperanza Iris!
¡Benjamín Carrillo Puerto!
¡Saturnino Herrán!
¡Toribio V. de los Santos!
¡José Vasconcelos!
¡Salvador Díaz Mirón!
¡Bernardo Reyes! (sic)
¡José Sánchez del Río!
¡Atenedoro Pérez y Soto!
¡Juan A. Mateos!
¡Moisés Sáenz!
¡Saturnino Cedillo! (sic)
¡Abraham González!
¡Enrique González Rojo!
¡Salvador Novo!
¡Emilio Portes Gil!
¡Abel Ortiz Argumedo!
¡Félix Díaz! (sic)
¡Manuel Rojas!
¡Luis Gonzaga Urbina!
¡Gabriel Leyva!
¡Carlos Castro Morales!
¡Salvador Alvarado!
¡Héctor Victoria!
¡Henry Lane Wilson! (sic)
¡Antonio Ancona Albertos!
¡Jaime Torres Bodet!
¡Wilfrido Carrillo Puerto!
¡Andrés Molina Enríquez!
¡Adolfo de la Huerta!
¡Carmen Serdán!
¡Eleuterio Ávila!
¡Manuel Mondragón! (sic)
¡Joaquín Gallo Monterrubio!
¡Diego Rivera!
¡Manuel M. Ponce!
¡Ramón López Velarde!
¡Virginia Fábregas!
¡Gregorio Ruiz! (sic)
¡Ermilo Abreu Gómez!
¡Venustiano Carranza!
¡Álvaro Obregón!
¡Soledad Orozco!
¡David Alfaro Siqueiros!
¡Pablo González!
¡Emilio Rabasa!
¡Vito Alessio Robles!
¡Clemente Islas Allende!
¡Serapio Rendón!
¡Bernardino Mena Brito!
¡Manuel Maples Arce!
¡Belisario Domínguez!
¡Luis Farel!
¡Matilde Montoya!
¡Ricardo Flores Magón!
¡Trinidad Sánchez Santos!
¡Edesio Carrillo Puerto!
¡Antonio I. Villarreal!
¡Nicolás Zúñiga y Miranda!
¡Francisco del Paso y Troncoso!
¡Eulalio Gutiérrez!
¡Enrique Osornio Camarena!
¡Agustín Franco Villanueva!
¡José de León Toral! (sic)
¡Daniel Valerio!
¡Manuel Garza Aldape!
¡Manuel Gamio!
¡Rafael Delgado!
¡José Clemente Orozco!
¡Genaro Estrada!
¡Francisco Escárcega!
¡Jesús Guajardo! (supersic)
¡Juan Arthenack!
¡Práxedis López Ramos!
¡Juan de Dios Peza!
¡Máximo Serdán!
¡Gerardo Murillo, "Dr. Atl"!
¡Atilano Albertos!
¡Ramón Alva de la Canal!
¡Francisco J. Mújica!
¡Luis G. Monzón!
¡Heriberto Jara!
¡Adela Verde!
¡Mariano Barrientos!
¡Amado Nervo!
¡José María Iturralde Traconis!
¡Alfonso Reyes!
¡Manuel Romero de Terreros!
¡Arqueles Vela!
¡Guty Cárdenas!
¡Lucio Blanco!
¡Edmundo Bolio Ontiveros!
¡Joaquín Amaro!
¡Félix F. Palavicini!
¡Antonio I. Villarreal!
¡Luis González Obregón!
¡Lupita Tovar!
¡José de la Luz Mena!
¡Pedro Rodríguez Triana!
¡Mariano Azuela!
¡Germán List Arzubide!
¡Ricardo Palmerín!
¡Eduardo Urzáiz Rodríguez!
¡Ignacio Bonilla "Flor de Té"!
¡Ignacio de la Torre y Mier!
¡Miguel Moreno Arreola!
¡José María Velasco!
¡Ambrose Bierce!
¡Justiniano Carrillo Pasos!
¡Antón Lizardo!
¡Félix C. Lara!
¡Jesús Flores Magón!
¡Francisco Coss!
¡Pedro Ruiz!
¡Mario Vitoria! (sic)
¡Luis María Martínez!
¡María Hernández Zarco!
¡Francisco Guerrero, "El Chalequero"! (?)
¡Jesús Salas Barraza! (sic)
¡Amalia Solórzano!
¡Álvaro Pruneda Sr.!
¡Rodolfo Herrero! (sic)
¡William Benton!
¡Vicente Lombardo Toledano!
¡Artemio del Valle Arizpe!
¡José Yves Limantour! (sic)
¡Fernando Hernández Vega!
¡Manuel Gómez Morín!
¡José Gorostiza!
¡Carmen Romero Rubio!
¡Claudio Alcocer!
¡Pedro Lascuraín!
¡Adela Puerto!
¡Natalia Serdán!
¡Francisco L. Urquizo!
¡Enrique Muñóz Arístegui! (sic)
¡Justo Sierra Méndez!
¡Arnulfo Arroyo!
¡Emilia Águila!
¡José E. Kantún!
¡Camilo Arriaga!
¡Cristóbal Magallanes Jara! (sic)
¡Plutarco Elías Calles!
¡Luis Cabrera!
¡Carlos Pellicer!
¡Francisco Lagos Cházaro!
¡Gustavo Mass!
¡Leopoldo Ruiz Flores!
¡Luis Felipe de Regil! (sic)
¡Felipe Carrillo Puerto!
¡Aída Sullivan Coya!
¡Gertrudis García Sánchez!
¡John J. Pershing!
¡Ezequiel A. Chávez!
¡Tomasa Lugo "La Costurera"!
¡José López Portillo y Rojas!
¡Juan Ricárdez Broca! (sic)
¡John Kenneth Turner!
¡Luis N. Morones!
¡María Elena Borneque!
¡Juan Andrew Almazán!
¡Concepción Garay!
¡Félix Ortega!
¡Abelardo L. Rodríguez!
¡James Creelman!
¡Pascual Ortiz Rubio!
¡María de la Luz Camacho!
¡Herlinda Galindo!
¡Higinio Granda! (?)
¡Luis L. León!
¡Elvia Carrillo Puerto!
¡Álvaro Pruneda Jr.!
¡René Capistrán!
¡Carlos Obregón Santacilia!
¡Porfirio Díaz Jr.!
¡Roque González Garza!
¡Melchor Ortega!
¡María Consuelo González!
¡Ignacio A. Lara! (sic)
¡Donato Bates!
¡Filomeno Mata!
¡Gualberto Carrillo Puerto!
¡José Gonzalo Escobar!
¡Maximiliano Ramírez Bonilla!
¡Enrique Rosas!
¡Martín Luis Guzmán!
¡Manuel Márquez Sterling!
¡Fanny Anitúa Yáñez!
¡Ernesto "El Chango" García Cabral!
¡Enrique González Martínez!
¡Refugio Borneque!
¡Concepción Cabrera de Armida!
¡Miguel Lerdo de Tejada!
¡Santo Toribio Romo González! (sic)
¡María Arias Bernal, "María Pistolas"!
¡José Gómez Alcalde!
¡Gregorio López y Fuentes!
¡Xavier Villaurrutia!
¡Luis Segura Vilchis!
¡Francisco Serrano!
¡Andrea Villarreal!
¡Arnulfo Gómez!
¡José Mora y del Río! (sic)
¡Francisco Bulnes!
¡María Conesa Redo, "La Gatita Blanca"!
¡Manuel María Villada!
¡Felipe Ángeles!
¡Sidronio Camacho!
¡Narciso Bassols!
¡Aureliano Blanquet! (sic)
¡Concepción Cabrera de Armida! (?)
¡Bonifacio Esquivel!
¡Othón P. Blanco!
¡Olegario Molina Solís! (sic)
¡Santiago de la Hoz!
¡Josefina Cuspinera, "La Asesina del Ropero"!
¡José Inés Salazar!
¡María González!
¡Jesús Moreno Baca!
¡Cecilio Ocón! (sic)
¡Enrique Flores Magón!
¡Ernesto P. Filippi!
¡Salvador Pruneda!
¡Luis C. Curiel!
¡Arthur Zimmermann!
¡Librado Rivera!
¡Toribio Esquivel Obregón!
¡Gustavo Baz Prada!
¡María Reyes, "La Pescuecera"!
¡Gildardo Magaña!
¡García M. Martínez!
¡Santiago Hernández!
¡Adolfo Cámara y Cámara!
¡Juan Sarabia!
¡Paulino Martínez!
¡Eulalio Gutiérrez!
¡Julián Carrillo!
¡Concepción Acevedo de la Llata, "La Madre Conchita"! (sic)
¡Genovevo de la O!
¡Pastor Rouaix!
¡Tomás Garrido Canabal!
¡Adolfo Bassó!
¡Antonio Caso!
¡Isidro Fabela!
¡Juana Rodríguez!
¡Ignacio de la Torre!
¡Albert Levy! (sic)
¡Lauro Villar!
¡Petra Treviño de Gutiérrez!
¡Wilfrido Massieu!
¡Rosaura Zapata!
¡Manuel Castilla Brito!
¡Delio Moreno Cantón!
¡Dwight W. Morrow!
¡Pedro Henríquez Ureña!
¡Carmen Alatriste Vda. de Serdán!
¡Santiago R. de la Vega!
¡León Trotsky!
¡Miguel Ruz Ponce!
¡Miguel Cabrera! (sic)
¡Domingo Arenas!
¡William H. Taft! (?)
¡Teófilo Olea y Leyva!
¡Gonzalo Luque! (sic)
¡Antonio Castro Leal!
¡José Azueta!
¡Woodrow Wilson! (?)
¡Otilio Montaño!
¡José Vasconcelos!
¡Josefa Espejo de Zapata!
¡San Rafael Guízar de Valencia! (?)
¡Ignacio C. Enríquez!
¡Alma Reed!
¡Anacleto González Flores! (sic)
¡Francisco Tejeda!
¡María Enriqueta Flores!
¡Virgilio Uribe!
¡Carlos R. Menéndez!
¡Rafaela Fragoso!
¡Josefina Ortiz!
¡Aureo L. Calles!
¡Francisco Cárdenas! (sic)
¡Francisco S. Carbajal!
¡Julián Ramírez!
¡Pío XI! (?)
¡Rodolfo Menéndez de la Peña!
¡Manuel Berzunza!
¡Antonio Díaz Soto y Gama!
¡Consuelo Zavala!
¡Antonio Cortés!
¡Sara Pérez de Madero!
¡Antonio Cárdenas Rodríguez!
¡Leonor Llorente!
¡Emilio Kosterlitzky!
¡José Rubén Romero!
¡Daniel Cabrera!
¡Ambrosio Puente!
¡María Ortiz!
¡Rafael Urquía!
¡Gustavo Casasola!
¡Ramón Sánchez Mena!
¡Ezequiel Huerta Gutiérrez!
¡Adalberto Tejeda!
¡Rubén Jaramillo!
¡Cecilio Lázaro!
¡Natalia Chacón!
¡José Sánchez del Río!
¡Felipa Poot Tzuc!
¡Jesús Martínez Carrión!
¡Miguel Alonzo Romero!
¡Frank F. Fletcher!
¡Juana Belén Gutiérrez de Mendoza!
¡Marcial Vidal!
¡José Inés Chávez García!
¡Dionisio Silva!
¡Miguel Agustín Pro Suárez!
¡Tomás Urbina!
¡Librado Rivera!
¡Rodolfo Menéndez Mena!
¡Clara Oriol!
¡Emilio Vázquez Gómez!
¡José Garibaldi!
¡Carmen García González!
¡Rodolfo Menéndez de la Peña!
¡Miguel Cabrera!
¡Gustavo A. Madero!
¡Salvador Abascal! (sic)
¡Herón Proal!
¡Eufemio Zapata!
¡Ambrose Bierce!
¡Alma Reed!
¡Julio Torri!
¡Alfonso Reyes!
¡Juan José Ríos!
¡Vicente Blasco Ibáñez!
¡Julio Jiménez Rueda!
¡Claudio Fox!
¡Humberto Pro Suárez!
¡Wenceslao Moguel, "El Fusilado"!
¡Joaquín Amaro!
¡Virginia Salinas de Carranza!
¡María Claudia Tapia!
¡Fernando Aguirre Coronado!
¡Francisco Javier Gaxiola!
¡Dolores Jiménez y Muro!
¡William C. Greene! (sic)
¡Aurelio Escobar Castellanos!
¡Fausto Vega Santander!
¡John Kenneth Turner!
¡Camilo Arriaga!
¡Praxedis G. Guerrero!
¡Benjamín Hill!
¡Julio Molina Font!
¡Ramón Iturbe!
¡Agustín Castro!
¡Luis Moya!
¡Roberto Cejudo!
¡Frida Kahlo!
¡Cándido Navarro!
¡Rafael Cepeda!
          ¡Kingo Nonaka!
¡Martín Espinosa!
¡Ambrosio Figueroa!
¡Esteban Baca Calderón!
¡Manuel Calero!
¡Francisco de P. Mariel! (sic)
¡Jacinto B. Treviño!
¡Rodolfo Fierro!
¡Benito Juárez Maza!
¡John Reed!
¡Alberto García Granados! (sic)
¡Ángel Flores!
¡Alberto Zuno Hernández!
¡Hilario C. Salas!
¡Toribio Ortega!

Siguen firmas...

La mera verdad, los "vivas" a favor de los ladies & getlemen que hicieron la revolución fue TAN larga que tuvieron que aplazar el desfile cívico-deportivo-militar hasta las 4:00 de la tarde, una hora después de haberse terminado los vivas. ¿Qué putas madres le pasa a ese presidente municipal?

domingo, 24 de octubre de 2010

Policía mental del Copyright

Pos que les cuento: hace algunos días tuve un sueño bastante raro, ya que en éste, veía como un hombre horrible y feo (valga la redundancia) había secuestrado a un Pikachu y ya estaba a punto de besarlo (¡!) cuando me despierto; hasta ahí no hubo ningún problema, sólo que en la siguiente noche tuve un momento embarazoso.
Ya estaba soñando paseando en una bicicleta mientras había una pantalla de televisor disparando con un AK-47 a un McDonald's lleno de monjas y lamas tibetanos cuando de repente me paran dos misteriosos hombres de negro, pidiéndome mi identificación y dinero en efectivo (para ser exactos, unos US$ 500,000).
-Perdón señores, pero no tengo ese dinero-
-Ah no, tendrás que pagar derechos de autor y a la fregada-
-¿derechos de autor?¿y por qué?- le dije.
-Ah, puta, ¿parece poco? anoche soñaste con un Pikachu ¡UN PIKACHU!- me gritó el cabrón.
-Sí ¿Y? ¿qué? fue sólo un sueño-
-Pues aunque haya sido un sueño, involucraste en una de tus historias a un personaje ajeno y deberás pagar derechos de autor-
La discusión fue de tal manera que luego me metieron a la cárcel y ahí aprendí a tocar el contrabajo (en vez de la tradicional harmónica) hasta que me desperté, pero ahí no termina todo; al acercarme a una mesa que está en mi cuarto, noté una misteriosa hoja que decía:

Estimado C. Profr. Pablo Cabañas, de Yucatán, México.


Se le informa de la manera más atenta que por favor, no lucre con la creatividad de otras gentes, o si no será remitido a la Isla de García Espósito por violar los más elementales derechos de autor y de propiedad intelectual.


Atentamente.
Policía Interpsíquica del Copyright.

Y es que claro, resulta -lo supe por paranormales medios- que esa organización (similar a la Interpol) se dedica a viajar de sueño en sueño, para checar que la gente no esté poniendo personajes y situaciones creados por otros, y en el dado caso de que incurran en eso, deberán ser sancionadas desde una típica multa hasta el aniquilamiento total. Cuando estuve platicando con mi vecina, Madame Merryl, me explicó que a un chavo de Austin, Texas lo remitieron a la Isla G. E. por haber soñado un "capítulo" propio de Los Simpsons y que a una chica de Buenos Aires, Argentina la desaparecieron por atreverse a soñar una situación yaoi entre Sasuke (Naruto) y Randy Marsh (South Park). Y además, no estoy para contarlo ni ustedes para saberlo, pero da la mera casualidad que un chico de Cartagena, Colombia lo multaron por que en su sueño se apareció Silph (¡Sí, mi Silph, el que creé!) como espectador en una lucha de mujeres en lodo.
Lo más raro del asunto, es que esa mentada policía dice que está para evitar el lucro de personajes ajenos, pero yo me pregunto ¿desde cuando tiene un costo económico un simple sueño? Han sido muchas las veces que he preguntado a esos hombres misteriosos de la Policía del Copyright, pero siempre es una de estas respuestas: "No soy yo, soy tú", "¿Quién eres?" y "Vete a la pupila".
En fin, tengan cuidado con lo que sueñen.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

El maratónico Grito de Independencia

En un pueblo perdido del centro de México, existía un pintoresco y muy folclórico presidente municipal, que ¡No mames! cuando era la noche del 15 de septiembre, es decir, la famosa noche del Grito de Independencia, era de tan eufórico con el intenso palpitar patrio, que se echaba unas letanías de dimensiones bíblicas, y claro, para que tuviera su chiste, consultaba libros, enciclopedias y páginas web para checar quiénes debían ser los personajes que se mencionarían en sus gritos, aunque claro, su patriotismo era tan exhaltado que mencionaba nombres que, o no venían al caso, o peor: hasta daba "vivas" a la parte contraria de la historia (que en el caso de la Independencia mexicana, eran los realistas y penínsulares); como sea, he aquí uno de sus famosos gritos y eran más o menos así (advertencia, la siguiente lectura puede resultar tedioso y/o desesperante por lo largo que esta):

¡Compatriotas y Compatriotos (sic)!
¡VIVA MÉXICO!
¡VIVA LA LIBERTAD!
¡VIVA LA PATRIA MEXICANA!
¡VIVA LA LIBERTAD, LA IGUALDAD Y EL AMOR (sic)!
¡Vivan todos los involucrados de la Gloriosa Revolución de Independencia de 1810!
¡Miguel Hidalgo y Costilla!
¡José María Morelos y Pavón!
¡Josefa Ortiz de Domíguez!
¡Ignacio Allende!
¡Vicente Guerrero!
¡Agustín de Iturbide!
¡Fernando VII! (sic)
¡Leona Vicario!
¡Carlos IV! (sic)
¡Napoleón Bonaparte! (¡Supersic!)
¡José de Iturrigaray!
¡José Bonaparte! (sic)
¡Francisco Primo de Verdad y Ramos!
¡Fray Melchor de Talamantes!
¡Gabriel Yermo! (sic)
¡Pedro Garibay! (sic)
¡Francisco Javier de Lizana! (sic)
¡Lucás Alamán!
¡Francisco Javier Venegas! (sic)
¡Fray Servando Teresa de Mier!
¡Juan Francisco Azcárate y Lezama!
¡Mariano Abasolo!
¡Miguel Domínguez!
¡Pablo Moreno!
¡Francisco Eduardo Tresguerras!
¡Manuel Tolsá! (?)
¡Ignacio Aldama!
¡Mariano Matamoros!
¡Guadalupe Victoria!
¡Lorenzo de Zavala!
¡Juan Aldama!
¡Juan Álvarez!
¡José Agustín Arrieta!
¡Miguel González  Lásteri!
¡Epigmenio González!
¡Vicente María Velázquez!
¡Valerio Trujano!
¡Ignacio López Rayón!
¡Juan José Martínez "El Pípila"!
¡Pedro Ascencio Alquisiras!
¡Gertrudis Bocanegra!
¡Narciso Mendoza!
¡José Miguel Guridi y Alcocer!
¡Leonardo Bravo!
¡Francisco Javier Mina!
¡José Antonio Torres!
¡Nicolás Bravo!
¡José de Jesús Huerta!
¡José María Cos Pérez!
¡José Joaquín Fernández de Lizardi!
¡Hermenegildo Galeana!
¡Andrés Quintana Roo!
¡Rafael López Rayón!
¡Francisco Severo Maldonado!
¡Mariano Jiménez!
¡Pedro Moreno!
¡Pablo Galeana!
¡Carlos María de Bustamante!
¡José María Liceaga!
¡Leonardo Bravo!
¡Manuel Villalogín!
¡José Calixto Martínez y Moreno!
¡Ignacio Sandoval!
¡Genoveva Quintana Vicario!
¡Miguel Gallaga!
¡Albino García!
¡Juan José Galeana!
¡Máximo Bravo!
¡José María de Herrera!
¡Cornelio Ortiz de Zárate!
¡José María López Rayón!
¡Agustín Pomposo Fernández de San Salvador! (sic)
¡Calixto Bravo!
¡Luis Alonso Peón!
¡Manuel Mier y Terán!
¡Juan Nepomuceno Almonte!
¡Gil Riaño! (sic)
¡Miguel Ramos Arizpe!
¡Víctor Bravo!
¡Miguel Lazarín!
¡Mariana Rodríguez del Toro!
¡José Sixto Verduzco!
¡José Matías Quintana!
¡Ana María Roo!
¡Manuel Jiménez Solís!
¡Francisco Carvajal!
¡Voltaire! (?)
¡Rafael Aguayo!
¡Mariano Gutiérrez!
¡Carlos Enríquez del Castillo!
¡Manuela Rafaela López Aguado de Rayón!
¡Juan Nepomuceno Rosaíns!
¡José María Izazaga!
¡James Madison! (?)
¡Julián Villagrán!
¡Juan Villeras!
¡Luis de Herrera!
¡Rafael Iriarte!
¡José María Mercado!
¡José María Lobato!
¡Francisco Osorno!
¡Víctor Rosales!
¡Melchor Múzquiz!
¡Juan Ruíz de Apodaca! (sic)
¡Juan José Espinosa de los Monteros!
¡Francisco Novella! (sic)
¡José Magdaleno Ocampo!
¡Valentín Gómez Farías!
¡Josefa María Manuela de Rojas Taboada!
¡Manuel Villalogín!
¡José María Sáenz de Ontiveros!
¡Manuel Morelos!
¡Isidro Barradas! (sic)
¡Juan de O'Donojú! (sic)
¡Marcos de Castellanos!
¡Isidoro Montes de Oca!
¡Gordiano Guzmán!
¡Rafael de Riego! (?)
¡Matías de Monetagudo! (sic)
¡Pascasio Ortiz de Letona!
¡Ellis Peter Bean!
¡Manuel Abad y Queipo! (supersic)
¡José Mariano de Michelena!
¡Ignacio Hidalgo y Costilla!
¡Juan de Dios Cañedo!
¡Miguel Bataller! (sic)
¡Rita Pérez!
¡José Tirado!
¡Francisco López Rayón!
¡Antonio Joaquín Pérez!
¡José Antonio de Cristo!
¡Juan Antonio Riaño! (sic)
¡José Mariano Galván!
¡Ignacio García Rebollero!
¡Félix María Calleja del Rey! (super-recontra SIC)
¡ Juan Antonio Montenegro y Arias!
¡Jean Jacques Rousseau! (?)
¡José Mariano Beristáin de Souza!
¡Gertrudis Bocanegra!
¡Guadalupe Moreno!
¡Ramón López Rayón!
¡Agustina Hidalgo Ramos!
¡Brígida Almonte!
¡Luisa Martínez!
¡Lino Mariano Hidalgo Ramos!
¡Manuel Santa María!
¡Manuela Ramos Pichardo!
¡Pedro Armendáriz!
¡Juana Pérez Pavón!
¡Altagracia Mercado!
¡Micaela Hidalgo Quintana!
¡María Ignacia "La Güera" Rodríguez!
¡Juan Hamilton Robinson!
¡Ignacio Elizondo! (sic)
¡María Soto La Marina!
¡Mariano Balleza!
¡Josefa Hidalgo Quintana!
¡María Ramona Galván!
¡Josefa Quintana!
¡Melchor Guasp!
¡William Davis Robinson!
¡José Luis Rodríguez Alconedo!
¡Fray Bernardo Conde!

Siguen firmas...

Pos como verán, cuando llegaba al último de los heroes (Capulina dixit), ya estaba amaneciendo el día 16, y nomás habían un barrendero, algunos trasnochadores y uno que otro perro callejero. Ah con ese presidente municipal...

domingo, 12 de septiembre de 2010

Provisiones de carne

Desde un principio anduvo muy mal la expedición que los guerreros espaciales realizaron en el planeta Cyón-T, que digo mal, ¡PÉSIMO! y todo por que el comandante Deft se le ocurrió dar el liderazgo de la caravana militar ni más ni menos que a ese torpe distraído de Gúma. Déjenme explicarles: cuando descubren un planeta para explotar sus recursos, mandan una expedición para averiguar las condiciones en la que se encuentran, para que de esta forma puedan saber qué tipos de soldados (si clase alta o baja) mandar y el número adecuado para ello; en el dado caso de que sean habitados, ellos los tratan como reaccionan sus nativos: o por las buenas o por las malas, así es su negocio, ni modos, qué le puedo hacer; en fin...
El caso es que en esta ocasión, Cyón-T resultó estar practicamente desierto de civilizaciones (lo cual es raro), pero no contaban con la astucia de su salvajísima fauna, y pues, cuando Gúma y sus camaradas (19 soldados de clase baja, 10 de clase alta, dos cocineros y el doctor Bhork) llegaron al susodicho planeta, el muy irresponsable no dudó en cazar como trofeos a algunos animales nativos, pero al ser éstos (los animales, no los guerreros) tan agresivos que harían de un T-Rex un mísero poodle y bueno, entre algunos colegas descuartizados y devorados, pantanos con gases tan sofocantes como las que se usaron en la Primera Guerra Mundial, una erupción volcánica con sismos de 16 grados Ritcher y un enjanbre diabólico de avispas y mosquitos, la expedición terminó en un humillante fracaso, pues de los 33 que conformaban el batallón, nomás quedaron siete: Gúma, Silph, Peptón, Mantión y Daner (clase baja), el Dr. Bhork y Rashton (el único de clase alta).
Debido al fiasco del monitoreo planetario, el jefe del cuartel, don Deft, no solo castigó a Gúma con tres semanas de trabajo de intendencia, sino que también prohibió durante cuatro meses el consumo del alimento favorito de los gladiadores espaciales: la carne; esto es "para que los militares aprendan a valorar más su trabajo y no sean tan pendejos como Gúma", resaltó Deft.
-¡Pero qué mierda de prohibición y todo por tu pinche culpa, Gúma!- decía Arstok a dicho pobre diablo mientras sacaba la basura de la cocina.
-Pues ni modos, órdenes son órdenes y tenemos que odebecerlo- replicaba Silph.
-¡Pero qué idioteces estás diciendo, me niego a obedecer, nosotros no nos tenemos la culpa de que la expedición haya fracasado por las estupideces de Gúma!- gritó Breznef "el altote".
-No entiendo de que se quejan, fácil hay restaurantes en el centro de la ciudad y podríamos ir a comer filetes y tocinetas en vinagreta, mmmm...- se jactaba Peptón -además, ya sabemos lo pendejo que es Gúma-.
-Pero cariño, ¿crees tú que podamos ir diario al centro durante meses?- cuestionaba Begpal, su esposa.
-Pos mientras el jefe me mande constantemente a expediciones y batallas, mi tarjeta financiera seguirá teniendo tarifas muy altas- díjole Peptón
(Nota: ellos no usan dinero en efectivo, sus pagos lo realizan con unas cosas parecidas a tarjetas de crédito; su sistema económico es algo complicado, algún día me explayaré en eso)
Y bueno, así era mientras duraba la veda de alimentos de origen animal. Algunos se impacientaban y como no bajaban al centro de la ciudad por huevones, recurrían al contrabando con los cuarteles vecinos, pero ¡Ay de aquel a quien se le sorprendiera comiendo cecinas, jamón o chuletas dentro de los territorios capitaneados por Deft! ya que si sucedía, al pobre lo azotaban en la espalda en las mazmorras subterráneas.
-¡Oye Fritz! ¿Has visto a Silph?- preguntaba un día Hanna.
-Óyeme mujer, la expresión ofende, que no te das cuenta que soy ciego de nacimiento- dijo indignado Fritz.
-Uuuy, perdón, es la fuerza de la costumbre- decía también indignada la cónyuge de Silph y continuó -Pos sabes, te lo digo porque desde la mañana que no lo veo, ya son las 2 de la tarde y el cabrón me prometió que iríamos al cine pasado el medio día-.
-Újule camarada, no he sentido su presencia tampoco. Sabes, lo último que supe de él es que iba con sus amigos del escuadrón a la reja que da al cuartel de don Hyfclek- respondió el ciego gladiador.
-¿Con qué al cuartel vecino, no? Ya sé dónde puede estar, nos vemos Fritz...- dijo Hanna al tiempo que corría.
-Nos vemos (pausa de 15 segundos), "nos vemos" ¡OYE!- gritó Fritz.
Luego, vemos a Hanna frente a la puerta de la mazmorra y justo en ese momento salen Arstok, Zartr, Silph y Mantión (en ese orden), sin sus armaduras troncales y con las espaldas ensangrentadas. Arstok y Zartr se van a la enfermería, mientras Mantión -llorando- se dirige a la habitación.
-Déjame adivinar, ¿te fuiste con tus amigos a recoger carne en el territorio de Hyclek? ¿No es así?-
-Pos sí, si no fuera por ese bruto de Mantión, que gritó "Que rica cecina", nunca nos hubieran cachado, auch- dijo Silph.
-Vaya Silph, me prometiste que irías conmigo a ir al cine y por tu ansias de comer carne, nos perdimos la función; no-no-no, eso no tiene perdón-
-Pero Hanna... ¡ayayay, allá no! Sniff- se quejaba Silph mientras su esposa le jalaba de la patilla para llevarlo al exterior.
Era un desastre en el cuartel, cada día azotaban a docenas de guerreros, no importando si fueran de clase alta, baja o media, vaya hasta al propio comandante Deft lo descubrieron comiendo un filete bovino debajo de su escritorio y por supuesto, acató su propia sentencia.
-Camaradas, he decidido que mis azotes sean públicos, para que vean que aquí no hay privilegios ni impunidades- Dijo el jefe mientras se dejaba amarrar a un árbol a manera de columna. Según cuentan los pocos testigos (el colmo) del castigo, ya al final Deft estaba llorando y suplicando a su mamacita linda.
-Bueno, no veo nada de malo esta prohibición, mas bien es una oportunidad para que la gente por fin pueda comer vegetales y frutas, habiendo un enorme bagaje de ensaladas, sopas y postres hechos de plantas- dijo Kazbej, un vegetariano considerado por las mujeres del cuartel como "el guerrero más guapo".
-Plamplinas- continuó Kazbej -La neta muchos dicen que aman la carne, pero como veo que aceptan a regañadientes las ensaladas, se nota a kilómetros la bien pinche hipocresía; digo, si en verdad están encabronados por la prohibición, ya hace tiempo que nos hubieramos sublevados contra Deft. Faltan 3 semanas para que esto termine y siguen quejándose y contrabandeando. Es mucho bla-bla-bla y nada de opereta-
-Pero no crees tú que precisamente por eso, de que falta ya poco tiempo para que se acabe, nadie se ha sublevado- preguntó Silph.
-Camarada, en mi anterior cuartel sucedió lo mismo, solo que la prohibición iba a durar 10 días; para el día nueve, se amotinaron y los soldados de clase alta mataron al comandante, tuvieron que llegar cientos de policías para arrestar a los insurrectos y a casi todos les dieron pena capital- respondió Kazbej.
Llegó por fin el término de la veda, y pues la neta todo volvió a la normalidad. Excepto para Gúma y Kazbej, que los colgaron de sus trusas (simulando calzón chino) de las canastas de basquetbol.
-Sabes, después de unos minutos no se siente el dolor ¿te gusta la ensalada tropical? es muy rica si se le sazona con mostaza dulce- dijo Kazbej a lo que Gúma, muy encabronado, le respondió.
-¡OH CÁLLATE!-

FIN

lunes, 23 de agosto de 2010

Doña Eufrosina y sus chalanes grises

Doña Eufrosina de la Macarena Salazar Villegas viuda de Peralmídez y Bobadilla (mejor lo dejamos como Doña Eufrosina) leyó una vez un manual con consejos para evitar ser raptada por los "grises" (sí, esos seres alienígenas cuyo color de la piel hace honor a su nombre), los cuales algunas eran las siguientes:
* Tener una fuente de luz como la que se usan para los cuartos de los niños.
* Un sistema de alarma antirobos.
* Un bate de béisbol (o algún otro objeto largo y contundente).
* Tener a la mano un celular o telefóno convencional para llamar a la policía (claro, el manual menciona que se le debe decir a los azules que hay gente fisgona por la casa, no extraterrestres porque sería el hazmerreír).
* Y claro, un librito de oraciones cristianas (no sé qué relación tenga una oración con una abducción pero bueno...).
El caso es que muy tarde, después de ver algunas películas de porno sado-lésbico de comedias con Jim Carrey, se dispuso a dormir, pero tiempo después, a las 2:46 de la madrugada, nota que alguién está dentro de su habitación y recibe un mensaje telepático, un misterio: -Venimos de la galaxia Felaid en son de paz-. Como el susodicho manual dice que los grises, para sus planes de rapto, usan la telepatía diciendo que vienen en son de paz y mamadas similares y que se recomienda agresividad para ello, que doña Eufrosina agarra el palo de golf de su difunto esposo y comienza a apalear a los grisas; a pesar de su ancianidad (96 años tiene la vieja), logra destrozar el cráneo de un gris, dejándolo moribundo y los otros dos se asustan y se agachan al tiempo que gritan telepáticamente: -No señora, por favor, plis, no nos maten, seremos tus esclavos si no nos siguen apaleando con esa vara, y por favor dejenos enterrar a nuestro colega muerto-.
A las 3:00 AM, vemos a Doña Eufrosina viendo como la pareja de grises entierran a su compañero en el patio de la casa de la señora, al tiempo que ella dice: -Muy bien, jovenchitos, ahorach que echtan bajo mi mando, quiero que me limpiech la cacha, echta muy suchia-
-¡SÍ SEÑORA!- gritaron mentalmente los grises.
-¡AH! y una cocha mách- bramó Doña Eufrosina -quiero que sean mis esclavos por el resto de mis días-.
-Oh, poss 'ta bueno, my lady- dijo uno de ellos.
Y es así como los grises (con unos burdos disfraces para humanizar tipo Zim) se convierten en los criados de doña Eufrosina, durante varios años, hasta que el gran arquitecto del universo lo llama a la longeva edad de 114 años. Después del funeral, los grises llaman a un taxi galáctico y se regresan a su planeta, para nunca más volver.

jueves, 19 de agosto de 2010

La garrapata pinchanalgas

Este era una garrapatita, que nació y creció en el fondo de una lata de leche en polvo metido en un granero. Sus padres murieron cuando el granjero decidió gasear el lugar por los bichos que había, por lo que fue llevado a un orfanatorio de insectos para vivir en santa paz. Al salir, se metió a la Universidad Autónoma del Grifo (ya que se ubicaba cerca de un grifo de agua) para estudiar contaduría pública y después de arduos años de estudio, logró titularse con honores; después, se casó con una compañera de la universidad y esta le dió centenares de hijos.
Sin embargo, años después, cuando estaba en la crisis de la edad madura, sale por los enormes campos (o sea, el territorio de la granja) y al ver un alfiler abandonado, piensa en una locura y ahí nomás (sí, así tan de repente), comienza a saltar y a saltar y con el alfiler pincha los glúteos de los pobres animales del rancho, a las vacas, conejos, ovejas, cerdos, al perro, al gato, las gallinas, hasta a los pumas y comadrejas que merodean por los alrededores para capturar y comer a algún pobre animal.
Y así, la garrapata abandona a su familia y decide ir a la gran ciudad, llena de esos desagradables monstruos gigantes y carnosos llamados "humanos", y así inicia la carrera de la garrapata pinchanalgas, en donde da rienda suelta a sus desmanes, veamos algunos casos:

Edmundo Castro (plomero, 42 años): "Estaba reparando la tubería de un apartamento, cuando de repente sentí una puta pinchada en mi culo, y al voltearme veo un alfiler sostenido por algo parecido a un insecto. No lo volví a ver, pero puta madre, que gacho fue esa pinchada".

Salomé Nájera (empleada de papelería, 30 años): "Cuando estaba checando uno papeles que quería la siñora (sic) patrona, se me cae los papeles porque de repente sentí como que algo me picaba en una nalga; alcé la vista y me pareció ver un alfiler corriendo hacia la puerta, dicen que es por una garrapata malvada que pincha nalgas, pero yo creo que es por la tacha que me metía..."

Gerardo Santos (estudiante, 14 años): "Psss estaba en mi salón, había entrado el puto de mi maestro de Sociología cuando al sentarme salto de un brinco porque alguién me había pinchado con un alfiler; dije en broma que debió ser la garrapata pinchanalgas, todos se rieron y pensé que porque admiraban mis chistes goooey, pero en eso veo un bichito algo grande para ser una hormiga cargando un alfiler y ¡NO MAMES! ¡LA GARRAPATA PINCHACULOS! Todos se burlaron de mí goey y el putito del maestro me mandó a la dirección por dizque armar un escándalo. Ahora por culpa de esa puta garrapata, creo que me van a expulsar".

Elías Flores (empleado de librería, 26 años): "Ese día me enfermé de diarrea, y cuando fuí al baño para sentarme en el 'trono', sentí una pinchazón horrible en una nalga y salté tan fuerte que quedé acostado en el piso de mi baño, y entonces veo a esa maldita garrapata hijo de su puta madre con ese alfiler, ya me iba a levantar para putearlo con mi puño cuando (...) psss, ustedes comprenderán el accidente humillante que tuve. Maldita garrapata".

Inés Creel (ama de casa, 80 años): "Era un día hermoso, ya estaba todo listo para hacer los suéteres para mis nietos, cuando al sentarme sentí algo muy feo en una nalga; según me cuenta, existe una garrapara que con un alfiler pincha los traseros de las personas, pero la verdad es que recogí uno de los alfileres que se me había perdido y que me serviría para tejer. Yo no creo en esas cosas, pero casualmente, pocos minutos después, escuché ruidos aislados bastantes groseros, con una voz chillona; dicen mis amigas que es la garrapata insultándome porque le quité su alfiler pero vaya usted a saber".

Kenji Suzuki (empleado de centro nocturno, 28 años): "Esa mentada galapata (peldón mi masticado español), aluinó una función mía cuando estaba en el tubo; estaba ya dando mi bailé cuando de lepente sentí una holible pinchazón en el culo y en eso me caí, haciendo que un amigo se tlopezala conmigo y delamara valias copas de maltinis soble un glupo de chicas, y una de esas chicas lesultó sel la esposa del alcalde y una amigas; puta madle (como dicen ustedes, los mecsicanos), aunque estaba muy osculo, yo sé que fue esa maldita galapata. Después de celal el antlo, el dueño me legañó por ese accidente y de castigo me mandalá por un mes a estal en la bala de bebidas. Chale, y eso que ya tenía mi tlaje de vaquelo para la siguiente noche".

Dicen las malas lenguas que la Garrapata Pinchanalgas todavía sigue acosando a las gentes de esa ciudad, seguiremos informando...

lunes, 16 de agosto de 2010

La teibolera bíblica

Esta era una bailarina exótica, que a pesar de no ser la atracción principal del club nocturno donde trabaja, tenia un don especial: cada vez que le ponían fajitos de billetes sea en su tanguita o en sus senos, te recitaba una cita bíblica, ¡Sí, tal como lo leen! El otro día, un amigo muy querido fue a ese club de mala muerte y que le tocó que esa chica le baile, y así estuvo muy cachondamente la tipa cuando ese buen camarada le da un par de billetes de $200 y al momento, ella le da un sabroso beso en su frente y le susurra muy sensual: -Papasito, recuerda lo que le dijo Don Chucho a Cefas: 'Tú eres roca y sobre tí edificaré mi congreso y los escuadrones de Baphomet no la dominarán'"- Extrañado, ese bato ya le iba a decir qué significaba eso y vemos 'ora sí que sí a la chava dejarse manosear por un gordo grasoso (posiblemente un trailero).
No había pasado ni 48 horas cuando le llaman a la compañía de seguros donde trabaja y le avisan que al ser parte fundamental de la empresa, es ascendido a gerente (esto a pesar de su juventud), y que tiene la inteligencia suficiente para derrotar a las competencias; y claro, esto pasa desapercibido hasta que ese amigo revisa la biblia de su casa (quesque para rebatir a unos testigos de Jehová, dice) y descubre que en el San Mateo, capítulo XVI, versículo 18, esta la frase que le había dicho la teibolera (bueno es una versión libre, ya que la original es "Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia y las fuerzas del mal no prevalecerán sobre ella"). En efecto, la bailarina le había predicho su nuevo triunfo profesional usando un pasaje de la Biblia, y según me cuenta no ha sido el único caso.
Una vez, me contaron que esa misma teibolera dio un servicio privado con un vecino y le contó toda la historia de la casta Susana, que aparece en el libro de Daniel; resultó que ese vecino tenía sospechas de que su esposa le estaba siendo infiel por chismes de sus dos mejores amigos, y resultó que no, que esos canijos estaban calumniando a la pobre para luego asesinar al tipo.
En fin, mejor ni le digo más, que esto lo sabrán en un próximo futuro ¡Abur!

jueves, 22 de julio de 2010

Soldado efímero

Yorbalt era el hijo único del matrimonio formado por los esposos Geyslet y Parral. Vivían en una comunidad extremadamente pobre, sin más acceso al pueblucho que una carretera empedrada, y al igual que casi todos sus habitantes, vivían de la cosecha de nabos y del pastoreo de los smuks (unos animalejos azules similares a las cabras, con un par de cuernos más y un tercer ojo en medio de su frente, así como remanentes de unas primitivas alas en su lomo). Una de las cosas que más le fascinaba Yorbalt era el ser un soldado al servicio de Su Majestad, y justo cuando terminó su primaria se lo hizo saber a su padre, el cual a pesar de los riesgos a los que se enfrentaría (sobre todo porque cerca de su planeta estaban otros seres iguales de feroces, como los lobos esteparios y guerreros espaciales), sin embargo, cuando sus vecinos se enteraron de la noticia del niño, lo convencieron para que Yorbalt pudiera ingresar a la Academia Militar de la capital, puesto que consideraron que sería un honor no sólo para el chiquillo, sino también para todo su pueblo, puesto que tener a uno de sus habitantes como miembro de las distinguidas Fuerzas Armadas de la reina Leluka pondría en alto el nombre del mísero pueblucho y de la familia.
Es así como días después, vemos al señor Geyslet abrazando a su querido hijo único partir hacia la lejana capital, en el camión levitante, mientras la señora Parral, con lágrimas resbalando en sus mejillas, le regala a Yorbalt un suéter tejido con mucho amor, especialmente para esta ocasión. -No te preocupes madre- decía Yorbalt, que aunque lloraba, dejaba entrever una sonrisa -vas a ver que cuando me gradúe, verás a un nuevo soldado, y narraré todas mis aventuras contigo, con papá y mis amigos, les contaré las batallas y los viajes intergalácticos que de seguro realizaré-. De esta manera, el camión se va para nunca más volver (quiero hacer ESTE paréntesis para aclarar que el ayuntamiento de su aldea sufragó los gastos para que por fin el pueblo tuviera a su primer soldado real en toditita su historia, gracias).

Han pasado ya varios años, y el joven Yorbalt (de 20 años) por fin logra su sueño: vemos a este fornido muchacho llegar a su primer destacamente como soldado, que es nada más y nada menos que el Palacio Real; no lo podía creer, apenas ayer se graduó con honores como el mejor cadete que haya existido en los anales historiográficos de la Academia, y resulta que su primer cuartel era el palacio de la misma reina; Yorbalt, que portaba orgullosamente su esbelta armadura, estaba feliz por este momento tan maravilloso de su joven vida, y claro, iban a venir tiempos mejores para el muchacho de Yorbalt...

40 horas después, el día se encontraba bastante gris, puesto que amenazaba una potente lluvia (según los boletines meteorológicos), y nos encontramos en el patio Delta, uno de los lugares del palacio destinado para la Guardia Real, y de repente la puerta principal se abre lentamente, para dar paso a un par de soldados escoltando a un reo de apariencia miserable ¡Es Yorbalt! ¿Pero como es que ese prisionero era el joven recién egresado del que redacté líneas arriba? Bueno, dicen los malos chismes que el mismo día de su entrada fue descubierto hurtando las joyas de la reina, para luego mandarlas por correo a su pueblo y así convertirlo en un próspero lugar, un crimen que se castiga con la muerte. Y es como observamos, mis amados lectores, al "inocente" Yorbalt, sostenido por los guardias, con los ojos rojos de tanto llorar y una faz que detona patéticamente una tristeza absoluta, alza la mirada y ve esa terrible máquina asesina que es la guillotina, sus piernas tiemblan y el pobre diablo se pone pálido, y es llevado a la tarima y sube, mientras las tropas, reunidas esa fría y pesada mañana para tal fin, disimulan sus risas burlonas; ya colocado en la guillotina, vemos al terrible jefe de los soldados de Su Majestad, el capitán Butch, acercarse al mísero Yorbalt (aprisionado ya en la máquina), para regañarlo con ofensas y mentadas de madre por atreverse a robar semejante tesoro, y después de burlarse lo suficiente del muchacho soldado como para que éste pida perdón llorando y con súplicas lamentables, activa la palanca y ¡ZAZ! la cabeza decapitada de Yorbalt cae en el cesto (que no era cualquier cesto, sino un bote de basura del baño de la enfermería, lleno de papel higiénico usado y jeringas usadas), terminado así el sueño de este joven. El capitán Butch tira la bolsa con la cabeza de Yorbalt al compactador de basura del palacio, mientras ordena a sus hombres que lleven el cuerpo descabezado del neófito soldado a un avión, para tirarlo en el océano Hafty, famoso por estar infestado de tiburones.

Ya en sus aposentos, el capitán Butch, vigila sigilosamente a sus alrededores y de una caja de zapato que estaba en su armario, saca nada menos que las joyas reales, supuestamente robadas por Yorbalt. -Jejejejeje, una vez eliminado a mi chivo expiatorio, es hora de empeñar estas joyas para obtener el dinero necesario para mi insurrección, pero carajo, tendré que hacerlo en el planeta Muzka, pa' que nadie sospeche- se decía el muy malvado capitán, ya que resulta que cuando Yorbalt entró al palacio fue interceptado por los esbirros de Butch, quienes lo torturaron y de esta manera se viera que fue otra persona quien se robó las joyas de la corona, y no ese malvado hijo de puta de Butch, condenando al inocente de Yorbalt a una muerte inmerecida; y es que para acabar de amolar, según la constitución del planeta, el robo de las joyas reales tiene como pena máxima la cadena perpetua, pero ese sanguinario capitán Butch hizo creer al pobre ingenuo Yobalt y a sus iletrados soldados que era punible con la muerte.

¡Que el Gran Arqui del Universo y sus derredores consuele el alma de Yorbalt!

sábado, 27 de marzo de 2010

Mi Mounstrito

Hoy les voy a cometar de un suceso que me pasó hace algunos años, para ser más exactos en el 200?. Ahí va la historia:
Estaba caminando plácidamente por las calles del barrio de la Candelaria, un lugar con un enorme potencial turístico y bagaje cultural, siendo de noche, más sin embargo no me preocupaba que se me aparecieran bandidos y pelafustanes drogados, ya que cuando camino siempre pienso que estoy saltando como un tierno corderito en mi mundo de caramelo (lalalalala), cuando (ejem...) ¡CUANDO DE REPENTE! salta ante mi cuerpo material una extraña y horrible criatura con un aspecto de amoniaco demoniaco, un ser que podría describirlo como un caballo-camello con alas de murciélago y patas de Don Ramón chichicuilote, observé muy bien al ente extraño y hurgé en mis pensamientos qué criatura podría ser y (tono de orgasmo) ¡Oh sorpresa! estaba frente a frenta con un lindo Demonio de Jersey. Como no todos los días se topa uno con un críptico, pos que me acerco le acaricio la cabeza y en eso abre su hocico ¿para morderme? Uy, que va, me lamió mi mano y se portó muy amable conmigo, y luego supe que el Demonio de Jersey no es tan demonio como nos lo pintaban; lo que hice fue sencillo: lo lleve a mi casa y se convirtió en la mascota oficial durante un tiempo, recuerdo que una vez lo llevé a pasear al parque principal y todos estaban asombrados de ver a este animal frente a sus narices, y que luego una gorda señora que le avienta unas papitas pensando que era un gigantesco buitre y que el Demonio Jersey le muerde en un glúteo, jajajaja, lo recuerdo y todavía me da risa, sobre todo cuando disparó sus caquitas a la policía como si fuera una ametralladora, ah, que chida persecusión, todavía cada Navidad le mando una canasta de frutas a la vieja esa por hacernos pasar un rato bien chido con la policía, los judiciales, el ejército, los scouts y uno que otro chiclero.
Otro recuerdo relacionado con mi Diablito fue cuando estaba caminando cerca del Cenote Zací (está dentro de la ciudad, ojo) una agradable tarde del sábado, y no sé cómo pero ahí estaba el críptico gringo comiendo marihuana que algún motorolo dejó por allá y luego se veía tan "feliz" que comenzaba a volar, y que me montó en él y me lleva ni más ni menos que a Cancún. Por mera casualidad, me deja cerca de la casa de un tío mío y veo como el Demonio Jersey (o "Jersie" como lo bautizé) se aleja; me quedo a dormir con mis familiares y al día siguiente, justo cuando me disponía a viajar en camión, que se me aparece "Jersie" lleno de lápiz labial, brassiers y tangas femeninas -sí, el muy pillo se fue a las discotecas de la Zona Hotelera-, y pues que volvemos a Valladolid.
Desafortunadamente, un par de meses antes de la llegada de Spunky a la casa, le dí un poco de agua a "Jersie" después de sacarlo a pasear, y que me llama mi papá para no-sé-qué cosa, volteo la cabeza y al no obtener respuesta, me reincorporo nomás para ver como esa criatura se va volando y graznando. Así como apareció, así se fue: tan rápido como el viento, sniff.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Capitán "Butch"

Para Jeremías Boulert III no le molestaba estudiar en el Instituto Escolar Militar, ya que su gran sueño era ser algún oficial con un alto rango, inclusive llegar a ser general supremo de las fuerzas armadas de su amado país, el cual me dificulta buscarlo en la Wikipedia, ya que no aparece en ninguna parte, pero en fin, les estaba contando sobre el tal Jeremías, pues qué les diré: era un muchachito algo pedante (aunque no tan mamón como otras gentes), muy peleonero y algo intolerante cuando de opinión se trata, puesto que según él, siempre tiene la razón. Físicamente era delgado, atlético para ser exacto, camisa y pantalón comunes como el de nosotros -para niños como de su edad, allá por los 9 u 10 años-, pero la curiosidad de que siempre llevaba sus charreteras, además, tenía una cola de caballo a manera de peinado -pero con algunas greñas, usual en su cultura- sujetado por un bonito listón verde; pues bien...
Aunque "Butch" (apodo de Jeremías) era uno de los más inteligentes del Instituto, casi siempre paraba en las oficinas del comandante-director por sus desplantes y bilis, más sin embargo siempre se salía con la suya, alegando defensa hacia su persona o el honor, o también por argumentos fuera de la realidad pero bastantes convincentes para que sus profesores lo dejara libre.

Cada vacación, Butch era recogido por su criado y llevado a la mansión familiar, para estar de cerca con su padre, el meticuloso señor Jeremías Boulert II. Las relaciones padre-hijo eran regulares, ni malo ni bueno, simplemente se veían cuando llegaba la hora de comer o cuando visitaban alguno de los museos militares y parques naturales que existían en la región; fuera de ello, cada quién su vida: el General Brigadier Boulert leyendo alguna novela, hojeando las revistas culturales o metido en el apasionante mundo de la numismática, en cambio, el pequeño Butch se disponía a jugar en el enorme patio -que se supone es el cuádruple que el Parque Centenario de Mérida-, por lo general matando pajaritos, haciéndoles bromas humillantes a los lacayos o simplemente jugaba a la guerra con sus pequeños cañones, tanques y obuses (que según me cuentan, uno de los obuses cayó sobre la lavandería y mató a una criada, pero supongo que eso es sólo una leyenda urbana), pero bueno, el caso es que Butch se divertía de lo lindo en el enorme patio hasta el ocaso del día, que era cuando se metía a la casa y se ponía a jugar ya dentro de su cuarto con sus soldaditos de plástico, recreando algunas veces la trágica batalla del planeta Verdún y otras de la galaxia Somme.
La familia sólo era Butch y su padre (ah, y los lacayos), ya que la madre murió poco después del nacimiento del puberto, por las complicaciones del parto; rara vez, el pequeño Butch visitaba a sus abuelos, en especial con el abuelo Trock Frink, héroe de la Primera Guerra Galáctica, quién le contaba sobre sus sanguinarias hazañas cuando siendo piloto bombardeaba las líneas enemigas que tenían refugio en los asteroides cercanos al planeta Marne (No voy a entrar en detalles, me canso que se los diga, así que se aguantan). Sí, la vida de Jeremías "Butch" Boulert era bastante emocionante para él, sin duda alguna...

Años después, vemos al joven capitán Butch Boulert III (ahora de 33 años) esperando que algún día, algún día, se convierta en un guerreroso general, tal como lo fueron su padre y sus abuelos...



Ah, por cierto, todavía conserva sus charreteras.

sábado, 8 de agosto de 2009

Querida: hay un guerrero en nuestro sofá (VIII): ¡GRAN FINAL!

Es un momento de desesperación para ambos, tanto así que Silph se quita del sofá y es cuando los chavos guerreros nomás se miran de reojo, para ver quién será el verdadero culpable. Cabe señalar que ambos se confían en que ganaran el juicio: Silph más porque sabe muy bien que sus palabras fueron muy convincentes, en cuanto que Arstok tiene confianza en su verdad (que dicho sea de paso, es la verdadera neta).
Se abre el sobre, se desdobla la hoja y el verdadero culpable es:



















-¡SILPH!- exclama Arstok.
Todos estaban extrañados, ¿cómo fue posible que Silph haya sido el culpable de todo este desmadre intergaláctico? Casi todos pusieron cara de "What?", y peor para Silph, que en verdad por poco y le da un soponcio por ello, pero se recompone de inmediato y luego dice: -¡Pero como yo voy a ser el culpable! ¡Esto es una injusticia! ¡Yo soy incapaz de mentir!- (si chucha).
Wolfgang, que también está más turbado que Silph, exclama: -¡Sí cierto, ¿cómo es que Silph haya perdido el juicio? ¿Será que nos mintió?-
-¡En efecto!- dijo Concha -Silph nos estuvo mintiendo descaradamente en cuanto a sus propósitos; si bien es cierto los crímenes que cometió el tal Arstok, nuestro huésped aprovechó esta ocasión para ascender como jefe del escuadrón-.
-¡Mentiras! ¡Puras mentiras!- gritó Silph consternado -¡Yo, yo sólo quiero que ese tipo (señalando a Arstok) esté trás las rejas para que no vuelva a cometer sus fechorías aprovechando de que es el capitán, sniff!- dijo esto al tiempo que se le salían las lágrimas por la humillación de haber perdido el juicio...

...y por que se descubrió su plan.

-Ahora que lo pienso, ¿cómo es que dices que Silph nos estaba engañando?- dijo Wolf dirigiéndose a Concha.
-Oh pues, por que leo la mente, ¿acaso ya se te olvidó que tus maestros lobos me enseñaron a usar la telepatía?- respondió.
-Oye, pero eso también me debieron enseñar, ¿que no? como se les ocurren olvidarse de mí, sniff- se lamentaba Wolf.
-Naaaah, ¿a poco creíste que era psíquica? como crees, Wolfie- responde con una sonrisa Concha y agregó: -No'mbre, tal vez no sea telepática, pero lo bueno es que logré ver a fondo la mente de Silph-.
-¿Y como estuvo eso?- cuestionó Arstok.
-Muy sencillo, tanto tú como Silph utilizaron diferentes gestos y ademanes cuando cada uno de ustedes hablaban y en ellos deduje quién mentía y quién no. Para no hacerla de tos, casi ambos dijeron la verdad, ya que se mostraban tranquilos y sus ojos se enganchaban hacia el contrincante, mas sin embargo Silph cometió una imprudencia cuando decía que no quería el puesto y que Arstok no tenía ningún motivo para que lo eliminara, ya que cuando lo mencionaba, su cara se volvía medio desesperante, a cada rato tragaba saliva, se jugueteaba los colmillos, cruzaba los brazos en la zona del abdomen, a veces sus ojos se dirigían hacia mí o a mi esposo y movía su boca en señal de desaprobación cada vez que hablabas, en pocas palabras, Silph estaba desesperado y no quería que nadie supiera de su plan, por lo que cuando nos fuimos a la cocina, le dije a mi hombre que él nos estaba mintiendo y sus movimientos corporales los estaba delatando. ¿Puedes creerlo? hasta yo me asombré cuando descubrí las mentiras de Silph-.
Silph estaba casi catatónico con el excelente método de Conchita, tanto así que palideció y pensando en el relajo que protagonizó la noche anterior, se sentó en el sofá y comenzó a llorar, pero a nuestro trío que nos compete (Wolf, Concha y Arstok) no los conmovió ni tantito y fueron con Silph para regañarlo.

-No te da vergüenza- dijo Wolf -Haber venido aquí por un problema que tú mismo provocaste, jamás imaginé verte en una faceta bastante cobarde-.
-Vaya Silph, no puedo creer que hayas engañado a nosotros, te creíamos un muchacho muy decente y ya vimos la clase de farsante que eres- le reclamaba Concha.
-Bueno, sniff, ¿que no tengo derecho también de ser el líder? sniff, Concha, tú misma dijiste que yo también decía verdades, sniff, ¿era sobre los crímenes de Arstok, verdad?- dijo entre sollozos Silph.
-Sí, en eso sí dijiste la verdad, pero...-
-Ah'ista, por eso mismo tengo derecho a ser jefe de escuadrón, yo tengo más méritos militares que ese maldito cabrón-.
Más molesta por la interrupción, Concha le responde: -Sí, pero eso no te da derecho de querer hacerlo a un lado, pasando por alto tus propias leyes del planeta, ustedes mismos han dicho que para el cambio de capitán, son las autoridades competentes quienes realizan el reemplazo SIN ningún tipo de influencias, y usted, Silph, es precisamente lo que hizo: sobornar a tu comandante utilizando tu prestigio-.
-Entonces, la corte se ha cerrado a favor del demandante Arstok, se levanta la sesión- sentenció Wolf.
Silph estaba humillado moralmente, tenía el honor destrozado y su orgullo hecho caquita, no podría creer que él mismo se haya delatado sin que se diera cuenta, y más cuando Concha le describía cada uno de sus gestos y ademanes cada vez que decía la verdad...

...y la mentira. Arstok, inmune a la desgracia de nuestro protagonista, se encargó de levantarlo y colocarle unos grilletes en sus manos.
-Bueno débiles humanos, ya nos tenemos que ir, lo chicho de todo es que como nuestro amiguito destrozó su propia cápsula personal, lo tendré que llevarlo en mi auto-nave, de esta manera me podré asegurar que no se vaya a escapar y recibir el castigo que se merece- dijo Arstok mientras sostenía a Silph.
-Concha, Wolf, les ruego que me perdonen- dijo sollozando Silph -en verdad, no quería engañarlos, sniff, por favor, perdónenme, sniff, yo aún los estimo, sniff-.

-Ya, ya, deja de lloriquear, que esto ya está pareciendo una taranovela, ¡adelante!- gritó Arstok al tiempo que empujaba al protagonista, y agarrando desde el cuello de su armadura, ambos salieron volando en un tris, dejando una estela luminosa.
Concha y Wolf vieron todo y en cuanto se fueron, nomás se dispusieron a dormir, puesto que saber que Silph estaba calumniando para ser caudillo del escuadrón los transtornó bastante, así que no se dijeron ni pío hasta que ambos se quedaron dormidos, queriendo que esto sólo fue un mal sueño o algo parecido.


Cuando ya el matrimonio estaba por fin en brazos de Morfeo, la nave de los guerreros estaba ya a la mitad del camino, Arstok conduciéndolo mientras Silph estado de copiloto, y su humor había pasado de una patética tristeza a una molesta resignación.
-Ya Silph, eso te pasa por acobardarte- dijo Arstok -Sabes que todo es por tu total culpa, así que acepta las consecuencias de tus actos-
Silph estaba cabizbajo, sin importarle lo que le decía.
-Ya veo, todavía estás encabronado por tu derrota, déjame quitarte esto- respondió Arstok y poniendo el modo de "piloto automático", le quitó las esposas que ya les estaba lastimando las muñecas.
-Sabes Silph, en cuando llegue no sé cuál será tu castigo, pero créenme, ya no será la ejecución que tanto quería- confesó Arstok.

En el planeta Tierra, en la noche siguiente, Concha estaba contando los ahorros de sus alumnos ya que al día siguiente sería la entrega de éstos, cuando escuchó unos lastimeros aullidos.
-Uta, no puede ser, esos malditos perros del vecino ya están comenzando a fastidiar, así no podré contar muy bien el dinero de mis niños-; en eso estaba cuando se dió cuenta que el aullido no sólo se prolongaba de más, sino que era proveniente de un canino y lo peor, era muy familiar. En eso Conchi se dio cuenta y fue de prisa a la azotea.
-Ajá, conque así te quería ver- dijo Concha a su esposo, que en ese momento tenía cabeza de lobo, y agregó: -¿Se puede saber por qué estás aullando muy patéticamente al cielo? Si ni siquiera es noche de luna llena-. A lo que Wolf respondió apenado: -Es que ya comienzo a extraña a Silph, sabes, como que ese tal Arstok le arruinó sus vacaciones-.
-Ay mi vida, pero acaso no te diste cuenta que ayer nos estaba viendo la cara- dijo Concha.
-Lo sé, lo sé, pero de todas maneras como que nos pasamos con él, debimos comprender sus razones para que haya hecho semejante barbaridad- respondió.
Después de unos momentos de silencio, Conchi comprendió las palabras de su querido esposo.

-Sabes, tal vez esa mentira de Silph no fue tan cizañosa después de todo, pero también recuerda que era para quedarse con su puesto de manera ilegal-
En eso le dice Wolf: -Tienes razón, sin embargo, como que exageramos un poco con él, bueno... tú me comprendes ¿no?-
Conchita le replica: -Ay mi Wolfie-Tokie (acariciando su peluda cabeza), sabes, no entiendo como me pude haber enamorado de tí, pero supongo que es tu misteriosa mente lo que me atrae- dicho lo cual lo besa y se va con una sonrisa, al tiempo que suspira. -Ese Wolfgang es tan comprensivo- cavila mentalmente Concha al bajar de las escaleras.
Wolf ahora está solo y no deja de pensar en las pocas y caseras aventuras que tuvo con el guerrero ojiverde, suspira y mientras observa una de las estrellas, se pregunta: -¿Qué estará haciendo Silph?-

Miles de años-luz, nuestro protagonista se encuentra con el comandante Deft, responsable del cuartel donde vive Silph.
-...y es así como ese cabrón bueno para nada de Arstok me volvió a traer aquí- le explicaba Silph sobre su ausencia de... ...dos días (cosas de la relatividad).
-Vaya Silph, jamás imaginé que Arstok fuera capaz de hacerte eso, sobre todo considerando que fue benevolente contigo porque si fueras otra persona, ya te hubiera asesinado salvajemente- replicó Deft.
-Es lo que te digo comandante, tan siquiera estoy sano y salvo en casa- y después agregó: -y bien ¿como va la propuesta de cambio? ¿Ya viajaste a la capital del departamento?-
-Bueno muchacho, precisamente de eso quiero hablar- dijo Deft -no te vayas a molestar, pero Arstok tiene razón en algo: en que tú no eres nadie para pedir que cambie la capitanía de tu escuadrón, y menos a favor tuyo-
-(*gulp*) ¿no me digan que me van a fusilar?- titubeó Silph.

-No Silph, no es tanto como para que te ejecutemos. ¡Serán dos meses sin misiones militares y 20 días seguidos de labores de limpieza!- bramó Deft su sentencia de castigo.
Justo en ese momento, llega una molesta guerrera, es nada menos que Hanna, la esposa de Silph.
-Buenas tarde, comandante Deft- dijo Hanna -¿ya le impuso el castigo a este sujeto?-
-Sí Hanna, ya Silph obtuvo el merecido, menos mal que no fue peor que el que le impuse a Arstok: trabajos forzados en las minas durante un mes- respondió Deft.
En eso Silph le dice: -Bueno, señor comandante, ya nos tenemos que retirar, así que con su permiso...-
-Pásale chavito, no se te olvide que lo quiero ver mañana a las 05:00 horas para que comience tu castigo como intendente- le respondió Deft.

Silph y Hanna estaban platicando después de la charla del primero con el mandamás del cuártel, bueno, en realidad Hanna estaba regañando a su querido esposo.
-Ay Silph, deveras que eres un tonto de capirote, neta que no sabes aguantar nada- le dice medio molesta Hanna.
-¿Aguantar de qué, cariño?- cuestionó Silph.
-Pos de querer ser el jefe de tu escuadrón, tanto así como para que se lo insinues a Deft, y para colmo que Arstok lo haya exagerado, por eso no sabes aguantar las ganas de querer ser el líder- lo regañó Hanna.
-Pero mi vida, no sabes cuánto anhelo querer ese puesto, ya sé que es sólo trabajo de Deft y del obispo departamental el cambio, pero qué tiene de malo que se lo haya dicho indirectamente- dijo Silph.
-Para comenzar, muchachón, tenías que hacer tu melodrama, hasta te escapaste y te fuiste a otro planeta, y te refugiaste con unos extranjeros, estorbando sus días; ya me estoy imaginado una escena cuando uno de esos alienígenas te hayan visto en la comodidad de tu casa: "¡Querida, hay un guerrero intergaláctico en nuestro sofá!", o alguna mamada similar- exclamó Hanna.
-Hanna, por favor, esos alienígenas eran unos conocidos míos de hace un buen rato, así que para ellos no fui un estorbo- le dijo sonriente Silph.
-Mmmm, bueno, por esta vez te creeré, ahora mismo me voy a bañar, ¿me acompañas a mi habitación? dijo Hanna.
-Por supuesto, faltaba más que no quiera acompañar a mi hembrita favorita- contestó Silph, y después de ello ambos se frotaron los hocicos en señal de cariño y se dirigieron a la habitación donde vive Hanna.
Durante el trayecto, la guerrera de la falda púrpura le dice a su esposo: -¿De veras que no cometiste alguna otra tontería en ese planeta?-.
-Que va- responde Silph -Más que yo haga pendejadaz, son ellos quienes lo hacen a cada rato-.
-¿A qué te refieres con "ellos"? ¿A tus anfitriones?- cuestiona Hanna.
-No, me refiero a la mayoría de sus habitantes, yo creo que son muy estúpidos, con sus perafernalias de espectáculos, política, religión y otras cosas que de plano aburren mencionar porque son un chingo, y ahora estoy de buen humor como para arruinarlo con esas amarguras- respondió Silph.
-Ay hombre- dice entre risas Hanna, al tiempo que abofetea su trasero.
-Oye, que mujer tan pícara, ¿por qué me pegaste un glúteo?- Se quejó Silph con una sonrisa.
-Hombre, ¿ya se te olvidó que eres mi machito favorito?- dijo Hanna.
-Jajajajaja, si cierto, y tu eres mi hembrita favorita- contestó Silph.
Después de aquella amena charla, el matrimonio guerrero prosigue su camino.

Silph voltea hacia nosotros y con un feliz guiño nos dice: -¡Me saqué la lotería al casarme con Hanna! jejejejej...-


FIN


jueves, 6 de agosto de 2009

Querida: hay un guerrero en nuestro sofá (VII)

Silph no lo podría creerlo, mucho menos Wolf, ese sujeto de la playera azul era Arstok; los dos no tenían duda alguna, mientras que él nomás estaba mirando a ambos con rabia pero al mismo tiempo con satisfacción por haberlos encontrado (bueno, en realidad, iba para Silph exclusivamente, pero al estar Wolfgang como testigo, pues, ustedes entienden ¿no?).
-Así te quería ver, Silph: sólo en este lugar, ¡ahora sí que me las vas a pagar!- exclamó Arstok.
-¡JÁ! ¿De qué te voy a pagar? Tú sólo quieres entablar pelea conmigo porque sabes que soy más chingón que tú- dijo Silph.
-Ayyyy sí, sólo porque apareciste en el diario planetario como uno de los mejores 20 guerreros de clase baja de nuestro mundo y el consejo real te haya nombrado el guerrero del año no te da derecho de despojar del liderazgo del escuadrón- bramó Arstok.

Es así como los dos soldados se encararon hocico a hocico, gruñiéndose el uno con el otro e insultándose mutuamente (aquí cabe aclarar que aunque parezca increíble, ellos -como todos los soldados de su planeta- no se mientan literalmente la madre, ya que en su código moral se hace respetar tanto a la madre como al padre, al menos en palabras, allá ellos ¬¬').
El enojo entre ambos era de tal forma que de sus rechinares de colmillos salían unas delicadas espumas y en sus ojos comenzaban a inyectarse de sangre.
-¡Tú eres un miserable envidioso, ¿qué no te basta con todo el prestigio que ya tienes?- gritó Arstok.
-Já, eres un estúpido mentiroso, ¿yo para qué quiero ser el jefe del escuadrón? si de todos modos soy mucho mejor que tú- bramó Silph.
En eso estaban cuando Wolf, testigo involuntario del enfrentamiento, se arma de valor y decide separar a los muchachos.
-Chicos, chicos, chicos, ya no discutan, por favor, aunque sean unos poderosos guerreros, creo que tiene la suficiente inteligencia para resolver esto de manera pacífica-

Esto lo decía puesto que Wolf, cuando el Torneo Galáctico con Silph como el campeón absoluto (un detalle de la cual desconoce Arstok), ya sabe como actúan esos gladiadores en el campo de batalla, y aunque está retirados de la ciudad, sus movimientos pueden sospechar del lugar.
Wolf se mete entre ellos y trata de calmarlos, pero esto hace que Arstok, ajeno a las suplicas del burócrata, lo golpée en la barbilla.
-¡Sal de ahí, estúpido chango estrafalario!- gritó el bravucón de las greñas paradas mientras mandar a volar (literalmente) al maestro Patterson.

Wolf aterriza entre la maleza y permanece inconsciente; por obvias razones, esto hace enfurecer a Silph quien le dice:
-¡OYE TÚ, ¿POR QUÉ CHINGADOS GOLPEASTE AL HUMANO?!-
Y Arstok le responde: -Ay, ahora te vas a salir conque eres amigo de esos debiluchos alienígenas, juar, juar, juar...-
Las risas burlonas hacen que nuestro héroe se encolerice aún más y con un salto, golpea a Arstok en su mejilla.
-¡Tú no tienes derecho de golpearlo, él no tiene nada que ver con nosotros ¿o acaso ya se te olvidó que el problema es conmigo?-

Arstok golpea a Silph respondiéndole:
-¡Pendejo! ¡Mil veces pendejo! ¡Tú nunca saldrás con la tuya!-
Y es así como se da una batalla al mayoreo:

Arstok: -Te crees muy machito, ¿verdad?-

Silph: -¡Pos serás muy mi jefe, pero tú eres una lacra, una escoria de la sociedad!-

Silph: -¡AAAAAAAHHHHYYY!
Arstok: -jejejej, y dime gracias que mi golpe fue con un octavo de mi poder, porque si no, ya te hubiera destrozado el corazón por dentro-.

Silph: -¡SUPER PATADAAAAAAA!-
Arstok: -¡AAAAAAHHHHHHYYYYYYY!-

La pelea duró cuando mucho como unos 15 o 20 minutos, y hubiera durado un poco más puesto que a la distancia estaba Conchita, quien al acercarse al lugar de los hechos, vió a los dos soldados luchando, pero eran tan rápidos para ella que sólo los identificó como dos objetos irreconocibles y veloces, mas sin embargo al escuchar los gritos familiares de Silph y ver horrorizada el cuerpo de su esposo en estado catatónico, se dio cuenta que esas "cosas" era Silph y algún enemigo suyo, por lo que sin pensarlo, gritó:
-¡YA BASTA!-


(.......)



El gritó fue tan potente para la profesora que Silph y Arstok dejaron de pelear.
-¿Y esa mujer, quién es?- pensó Arstok.
Conchita se acerco a ellos y en tono regañador les dijo:
-¡¿Se puede saber por qué ustedes estaban peleando?!- y agregó: -¡¿Quién golpeó a mi esposo?!
Arstok, que a pesar de seguir molesto, estaba sumamente extrañado ante semejante escena.
-Bueno, lo que pasa es que ese mequetrefe lo golpeo puesto que Wolf estaba evitando que pelearamos- Dijo Silph, mientras señalaba a su contendiente.
-¡Lo sabía! Conque ellos te estaban escondiendo para que no te enfrentaras a la justicia, canalla- bramó Arstok.

-No es cierto, yo solo vine porque fue el primer planeta con vida en donde podría pasar mis vacaciones- dijo Silph.
-¡Vacaciones, mis testículos!- gritó Arstok y continuó: -Tú bien sabes que eres un maldito envidioso y te aprovechas de tu amistad con el comandante Deft (el jefe de su cuártel, nota del redactor) para hacerme a un lado como líder de nuestro escuadrón-
-¡Un momento! ¡Entonces esas dizques vacaciones sólo fueron porque Silph estaba escapando de ese muchacho de negro corazón!- quien gritó esas palabras eran de Wolfgang, quien apenas estaba despertando de su inconsciencia y tenía la cara llena de moretones.
-Hay algo que no entiendo, ¿cómo está eso de que Silph quiere el liderazgo de su escuadrón?- interrogó Concha, a lo que Wolf respondió: -Pos yo no sé nada, pero algo me dice que hay gato encerrado, o mejor dicho, guerrero encerrado; será mejor que nos digas una buena explicación, jovencito- al decir esta última palabra, su mirada y la de su esposa se dirigieron hacia Silph, quien tragó saliva y jalando el paliacate de su cuello pensó:
-Espero que ellos no se traguen las pendejadas de Arstok-

Arstok, al ver a su rival con una cara de sumisión frente a los humanos, se reincorporó y dijo:
-Así que ustedes quieren saber la verdad acerca de Silph, ¿no?-
-Bueno, supongo que usted fue el pillo que golpeó a mi Wolfie-Tokie, ¿no es así?- dijo Conchi, al tiempo que abrazaba y acariciaba la cabeza de Mr. Patterson.
-Bueno, señora, en verdad, mis más sinceras disculpas, estaba muy molesto hace un rato, sabes- a lo que continuó: -Mi nombre es Arstok, soy del mismo planeta que ese Silph, y vivimos en el mismo cuartel, pero en el susodicho cuartel hay docenas de escuadrones, y ese sujeto (señalando a Silph) y yo somos del mismo grupo, siendo yo el capitán; sin embargo, nuestro "amiguito" (señalándolo otra vez) quiere destituirme ilegalmente sólo porque se cree el más chingón.
-¡ESO NO ES CIERTO!- bramó Silph y anexó: -bien sabes que el comandante quiere destituirte, pero no es por instigación mía, sino porque eres un malvado y miserable avaricioso-
-Bueno, bueno- intervino Wolfgang -la única manera de resolver esto es...-
-¡PELEANDO!- gritaron los muchachos guerreros.
-¡NO!- respondió tajante Wolf y continuó: -haremos un juicio, en donde yo seré el juez, y ustedes tendrán que ir a nuestra casa para llevarlo a cabo-

Ya en la noche, en casa de los Patterson, los soldados están en la mesa del comedor, viéndose la cara: Arstok en la parte acusadora y Silph en la acusada, mientras Wolfgang es el juez y Conchi la fiscal.
-¿No quiere un poco de agua?- dijo Wolf a Arstok.
-No, gracias- le respondió -prefiero una taza de café, si no le molesta-.
El autoproclamado juez le entrega su cafecito y éste le dice -gracias, por su gentileza, noble humano-
-Caray, después de todo, ese muchacho es todo un caballero- masculló Conchi, sin saber que Silph lo escuchó y lo motivó para encabronarse en su ser aún más.
-¿Y tú, Silph?- dijo Wolf.
-Pos un vaso de agua, nada más- le contestó con un tono molesto.
-Bueno, iniciamos con este juicio terrícola. De la parte acusadora tenemos al joven guerrero de clase baja llamado Japstol...-
-Es Arstok- le corrige Conchi.
-Sí, sí, ya lo sabía, Arstok. Ejem, este es Arstok y según él es el líder de un regimiento-
-Será escuadrón, el regimiento aglutina a muchísimos más- le corrigió Concha.
-Ah, sí, eso, escuadrón- dijo Wolf y agregó: -luego tenemos por acá a la parte acusada, al joven llamado Silph, de igual condición militar que Arstok, de quien dice quiere apoderarse del cuartel y ser su jefe.
-Del escuadrón, no oyes lo que te dicen, el escuadrón es una célula del cuartel, no al revés- corrigió otra vez Conchita.

-Bueno, bueno, será mejor que vayamos al grano, comienza tú- señalando a Arstok.
-Gracias, extraño mono de pocos pelos; como sabrán, mi nombre completo es Arstok Tongalf, soy un guerrero de clase baja y cuento ahora con 29 años de edad, y nuestro escuadrón está conformada por cuatro soldados, todos hombres: Mantión, Zartk, Silph y yo; como también sabrán, yo fungo como capitán del grupo mucho antes de que Silph se integrara a nosotros y bajo mi liderazgo hemos podido hacer las mejores conquistas espaciales que nadie jamás han visto. De hecho, no por nada, tanto Silph como yo hemos aparecido constantemente en los catálogos gubernamentales como los mejores soldados que puedan haber en el planeta. Sin embargo, toda esta armonía se vino abajo cuando el tal Silph, después de ser nombrado como el guerrero del año el ciclo de traslación pasado, se vuelve más exigente y he escuchado rumores de que él quiere obtener la jefatura del escuadrón, cuando bien sabe que nadie, pero nadie debe influir en las decisiones nuestro comandante, sólo él puede hacer los cambios sólo cuando sean órdenes de nuestro gobernador militar. Y como sé que Silph ha estado presionando para obtener el puesto, decidí encararme con él, pero el muy maldito se escapa y nadie de nuestros camaradas supo de su huida- concluyó.

Silph estaba ahí, escuchando con atención las palabras de su todavía jefe, pero aunque se notaba sereno, en el fondo estaba rabioso por lo dicho por su compañero.
Al sentarse Arstok, Wolf le cede la palabra a Silph y da su versión:
-Ya saben ustedes que mi nombre completo es Silph Aleph, soy soldado de la misma condición que Arstok y que cuento con 26 años de edad, y es cierto, el año pasado fui nombrado como el mejor guerrero por el Alto Mando, obteniendo una ceremonia en mi honor en las fiestas de fin de año y honrado con un banquete presidido por el mismo rey, Su Majestad Okjam...-
-presumido- dice en voz baja Arstok.
-Bueno- prosigue Silph -el caso es que el tal Arstok es el líder de nuestro escuadrón, y claro que hemos logrado muchas victorias en los planetas donde luchamos, pero debe de entender que eso no le da derecho de amedrentar a nuestros camaradas, ha cometido inumerables excesos y eso que muchas veces lo hace bajo su faceta de un soldado cualquiera del nivel más bajo, pero cuando lo hace como capitán, ahí sí se pone fea la cosa. Entre sus grandes actos de heroismo, destaca el hecho de torturar y decapitar a un colega sólo porque se atrevió a lanzar un balón accidentalmente hacia su espalda, y por más que le suplico llorando e hincado de tan penoso acto involuntario, el muy cabrón lo golpea y lo mata. También les digo que incluso existe un rumor de que él mató a su propia madre y trituró su cuerpo para darselo de comer a su hermanito...-

-¡JÁ, ESOS SON CHISMES CALUMNIOSOS!- gritó enfurecido Arstok y remató -Tú sabes muy bien que mi madre murió en circunstancias desconocidas y sólo porque estuve con ella en sus últimas horas, no quiere decir que la haya matado-.
-¡Orden, orden en el comedor, que diga, en la sala!- gritó Wolf y agregó: -Puedes continuar, Silph-.
-Gracias, sr. Patterson. Como les decía, Arstok es un malvado ser, no les cuento más detallitos sobre él, porque si no armaría un escándalo; el caso es que le hice saber a mi comandante sobre los bárbaros actos de Arstok, y le quería notificar que como líder del escuadrón es aún más peligroso, así que un buen cambio de mando no estaría mal; debido a mis denuncias, Arstok quiso eliminarme a como diera lugar, por eso me escapé de mi planeta y vine para acá, a tomar unas vacaciones mientras pensaba en un plan para poder derrotarte limpiamente - concluyó Silph.
En efecto, tal parece que nuestro héroe en verdad era un héroe, un mártir de las difamaciones del tal Arstok, y todo estaba a su favor, puesto que su historia era la más creíble, que digo creíble, la más coherente y la que casi-casi, es la verdad absoluta, ya tenía Silph el juicio ganado...

























...Pero resulta que Silph se dijo mentalmente: -Ese cabrón de Arstok, por poco y los convence, será mejor que nadie se dé cuenta de que quiero ese puesto, aunque no se lo haya dicho directamente al comandante Deft, pero en verdad ¡Quiero ser el jefe del escuadrón!-
Al terminar ambos su versión de los hechos, se dieron un descanso de algunos minutos. El matrimonio Patterson Gómez se retiraron a la cocina a debatir sobre quién está diciendo la verdad, mientras tanto, Arstok estaba checando el inmobiliario de la casa, al tiempo que Silph se había retirado al sofá, el mismo sofá que lo ha acogido en esos días. Poco después, los humanos salen de la cocina y Concha, con un sobre en la mano, dice:
-Aquí está el nombre del verdadero mentiroso, será mejor que te lo entregue a tí- al tiempo que se lo daba a Arstok.
-Mu-muchas gracias, señorita Concha, ya deseo saber quién de nosotros ha estado mintiendo y comportándose de manera hipócrita ante todos- respondió.
En eso, Silph los observa desde el sofá, mientras tiene un encuentro de sentimientos:
-Híjole, ya se sabrá quién es el culpable de todos- y mientras sonreía pensó: -no hay duda, ya se sabe que Arstok es el culpable, él será el perdedor y yo podré irme feliz a mi planeta y con ese maldito bajo mi arresto, por calumnias y ofensas, jejejeje-.
Pero luego, su desplante se tornó preocupado y muy grave pensó: -y sí en verdad saben que YO soy el verdadero culpable, el que en realidad desea ser el mandamás- y luego, con un súbito aire de triunfo pensó: -Naaaah, la única forma es que alguién pudiera leerme la mente, así que ya soy el ganador, el triunfador, el campeón del juicio, jejejeje....-


¿Será que Arstok sea condenado y ser llevado por Silph ante las autoridades correspondientes por calumniarlo, aun a pesar de que en realidad se esté cometiendo una injusticia? ¿O acaso será que alguién de milagro sepa los egoístas motivos de Silph, provocando una victoria para el gladiador de la playera azul?

No se pierda el gran final de su churronovela "Querida: Hay un guerrero en nuestro sofá", estén pendientes...

;)